Para muchos emprendedores mexicanos, trabajar o expandir su negocio en los Estados Unidos resulta idóneo. No obstante, durante muchos años, las visas de inversionista solo se otorgaban por un año, por lo que los trabajadores, inversionistas, o compañías mexicanas percibían grandes interrupciones y demoras costosas que afectaban su emprendimiento. En agosto de 2020, la situación cambió y el Departamento de Estado de los EE.UU incrementó la estadía de las visas de inversionista y de trabajo E y L-1 hasta cuatro años.
Esta actualización es muy beneficiosa para nuestros vecinos del sur, ya que los ciudadanos mexicanos ahora pueden solicitar una visa con un tiempo de validez más largo y así permanecer más tiempo en los EE.UU.
¿Cuáles son los beneficios de solicitar una visa con un período de validez más largo?
La mayoría de nuestros clientes y empleados inversionistas mexicanos necesitan viajar dentro y fuera del país con frecuencia, y bajo el sistema anterior, estaban obligados a renovar su visa cada seis u ocho meses para superar cualquier retraso inesperado en el tiempo de procesamiento de la visa; de lo contrario, tenían que esperar hasta que el consulado otorgara la visa nuevamente para poder volver al país y seguir cumpliendo con su actividad comercial o trabajo. No obstante, a raíz de la extensión, ahora pueden viajar y gozar de una visa válida por cuatro años, sin preocuparse por la limitación de un año.
¿Cuál evidencia someter para solicitar el período de cuatro años?
Tanto los nuevos solicitantes como los que soliciten extensiones podrán optar por el plazo máximo de cuatro años. Sin embargo, cada solicitante debe establecer que su solicitud está sustentada por pruebas claras y convincentes para que el oficial otorgue el plazo pedido. Por ejemplo, para las visas E-2, el solicitante debe de justificar que el monto de la inversión compagina con los objetivos del negocio, es decir, que sea sustancial; documentar la fuente de ingresos y desglosar precavidamente el flujo de dinero; y, entre otros, elaborar un plan de negocios que detalle la creación de trabajo y prevea el crecimiento económico. Para las visas L-1A, los solicitantes deben de profundizar las funciones del empleado que se transferirá a los EE.UU, en vez de listarlas, y brindar constancia de que tal empleado administra un equipo de empleados profesionales subordinados.
Conclusión
La extensión de la visa hasta cuatro años traerá grandes oportunidades para los Mexicanos inversionistas, trabajadores y compañías en busca del crecimiento empresarial y desarrollo profesional. Ya hemos visto un aumento repentino de ciudadanos mexicanos interesados en solicitar las visas E y L-1. Por lo tanto, es imprescindible comprender el tema y presentar una petición de visa bien redactada para que los méritos de su caso resalten y su petición se distinga.